Notas
Parajodas de "Narrenturm":
Sentencias y/o aforismos producto de una larga recopilación y selección en el tiempo.
Cosas oidas o dichas, repentismos o rumiadas réplicas, todas ellas transgreden el dictum
tòpico o apuntan a dar vuelta como a un guante lo que en realidad es un zapato. Aùn los
refranes son sometidos a està operación de encontrar la cara oculta de la luna. Una larga
tradición interna hace que nos apoyemos en estas muletillas del supuesto saber. Mas que
frases son relanzamientos, pruebas flagrantes de nuestra relatividad. Y aqui los nombres
de algunos maestros: el uruguayo-francés Conde de Lautremont, el espanoi Ramón
Gomez de la Sema, el ftalo-argentino Antonio Porchia, el polaco Stanislaw Yerzi Lec
(Narrenturm, Proletras Latinoamericanas-1994)
Parajodas (II):
Hace mas de 40 anos, siendo estudiante de medicina en Buenos Aires compre un
ejemplar de "Gargantùa y Pantagruel", del monje y mèdico Francois Rabelais (Editorial Anaconda, 1944). Después de dento y una vicisitudes de todo tipo, aùn conservo
el valioso ej-emplar, ilustrado por Gustavo Doré.Pesa mas de 2 kilos pero encierra
toneladas de sabiduria. Esto no es ningùn descubrimiento. Si lo fueron los adagios ( y uno
de ellos sobre todo ) que adopté para desarrollar facultades presuntuosas y
seductoras: quena ser escritor y debi'a acumular citas célebres que doblegaran el corazón de
cualquiera en mi favor. Por ejemplo: " Caso extrano: cuando trabajaba no bacia
nada, y cuando nada bacia trabajaba ", que era lo que estrictamente ocurrfa conmigo. Macia 1970, Carlos Lohlé, editor, me regalò una copia de " Pensamientos descabellados ", del
afonsta y dramaturgo polaco StanislawJerzy Lec ( 1909 -1966 ), donde los relàmpagos
imaginativos de este autor iluminaron de grada el penoso cielo turbio que se cerni'a
sobre Argentina. Como muestra: "De la mayoria de las obras sobreviven ùnicamente
algunas citas. ^ No seria me/or escribir desde el comienzo sólo esas citas •> "
Imperdonable ingratitud no recordar aqui las sabias ensenanzas de nuestros liricos
amigos y colegas de los 60, Gianni Siccardi y Jose Peroni. El primero afirmaba-
"Desde ninos estamos rodeadosde frases publicitarias ". El segundo: " Hay cosas de la
vida que no pueden contarse por telèfono ". Nos criamos al influjo de machaconas
sentencias que promueven productos, cuando no paridas de prospectores sociales y/o
adiàteres del deber ser. Si hay un lugar vivo y resistente bien puede ser éste que
trata con feroddad metonimica una realidad cada vez mas manipulada, invaserà y
enajenante.Como escribir nuestros propios esloganes (slogan significa grito de guerra),
donde la mercancia es la existencia humana inindustrializable, y como solidaridad para
con el resto sometido al mismo bombardeo invisible ( solidaridad que, como destacan los
escritoresdel bonaerense "Diario de Poesia", "se asemeja a defensa propia'). Y, para
cerrar, volver a Lec: " ^ Cuàntos ruisenores debe dei/orar una bestia para pode'r
cantar ella misma ? '. { La traducdón de Lec es de Ramón Alcalde, A.K.de Colangelo y
Roberto Juarroz ). " Parajodas (II) ", continùan la exploración de estas expresiones
simpaticodramàticas. Y son, a su vez, estiramiento y merodeo de las ya publicadas en
"Narrenturm: La Torre de los Locos". (Parajodas (I I), Proletras Latinoamericanas, 1998)